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Nuevas regulaciones de la OMI: un paso decisivo hacia la eficiencia energética y la reducción de emisiones.

En un contexto global de transformación ambiental y exigencias regulatorias crecientes, la Organización Marítima Internacional (OMI) ha aprobado una serie de cambios que marcarán un nuevo estándar operativo para la industria naviera a partir de 2026. Las modificaciones —adoptadas en los encuentros MEPC 81 y MEPC 83 del Comité de Protección del Medio Marino— redefinen las obligaciones en materia de reporte de emisiones y consumo de combustible de los buques, así como los parámetros de eficiencia energética y gestión ambiental a bordo.

Lo que viene: fechas clave y nuevos requisitos

Las nuevas directrices entrarán en vigor para la mayoría de los buques el 1 de enero de 2026, aunque aquellas embarcaciones construidas y entregadas desde el 1 de agosto de 2025 deberán cumplirlas desde el momento de su entrega. Este marco regulatorio impactará directamente en los sistemas de verificación internacional, como el DCS de la OMI, el MRV de la Unión Europea, el MRV británico y el esquema emergente FuelEU.

Uno de los puntos neurálgicos será la actualización del SEEMP Parte II (Ship Energy Efficiency Management Plan), que deberá incluir no solo un enfoque renovado de eficiencia energética, sino también contar con una Confirmación de Cumplimiento validada para este nuevo ciclo normativo.

Reportes más detallados y segmentación por consumidores

Una de las grandes novedades radica en la exigencia de desglosar el uso de combustible según el tipo de consumo dentro del buque: motores principales, auxiliares, calderas u otros sistemas deberán ser reportados de manera diferenciada, al igual que el tramo de navegación en el que se utilizó (en tránsito o en fondeo). Esta segmentación permitirá una trazabilidad más precisa del rendimiento energético, facilitando el análisis técnico y la toma de decisiones.

Eventos operativos clave: una nueva forma de entender la travesía

La OMI también redefinió el concepto de «en navegación», incorporando eventos obligatorios como BOSP (inicio del pasaje marítimo), EOSP (fin del pasaje) y FAOP (avance sostenido), que deberán ser registrados y reportados en cada itinerario. Esta lógica reemplaza el tradicional informe al mediodía por una dinámica de control más granular, y se suma a la obligación de declarar el volumen de carga transportada, factor fundamental para medir la eficiencia energética por tonelada movida.

La recalada portuaria también se transforma

Otro ajuste significativo es la inclusión de un nuevo campo en los reportes de arribo: a partir de 2026 será obligatorio declarar el propósito específico de cada recalada (como operaciones de carga, abastecimiento, mantenimiento, entre otros), utilizando una codificación estándar establecida por la OMI.

Una transición necesaria, una oportunidad de liderazgo

“Estos cambios no solo representan una actualización normativa, sino una invitación a liderar la transformación desde el conocimiento técnico y la colaboración internacional”, señala Martín Rousseaux, CEO del Grupo Rousseaux. “Cada buque que se adapta, cada reporte que se sistematiza, es un paso más hacia una industria que se compromete con el futuro del planeta”.

Recomendaciones para el sector

El cumplimiento de esta nueva agenda exigirá ajustes operativos, administrativos y tecnológicos. Desde Rousseaux se sugiere a los operadores:

Anticipar la actualización del SEEMP II conforme a las nuevas pautas.

Implementar sistemas de medición que permitan desglosar el consumo según el tipo de motor y tramo de navegación.

Registrar y documentar los eventos clave definidos por la OMI.

Estandarizar la declaración de carga movilizada y el propósito de cada escala portuaria.

Incluir, cuando corresponda, el uso de energía terrestre como parte del análisis de eficiencia.

La implementación de estas normas no solo será obligatoria, sino estratégica para quienes deseen mantenerse competitivos en un mercado global que exige cada vez más trazabilidad, transparencia y compromiso ambiental.

Acompañamos el cambio, navegamos con propósito.

Desde ROUSSEAUX, acompañamos a armadores, puertos y operadores en la adecuación técnica, documental y operativa que estas nuevas regulaciones exigen. Con experiencia comprobada en diagnósticos energéticos, elaboración de planes SEEMP, implementación de sistemas de reporte y formación de equipos técnicos, trabajamos como aliados estratégicos en el cumplimiento de los marcos internacionales.

Transformar la industria es un desafío colectivo. En ROUSSEAUX creemos que adaptarse a tiempo no solo es una obligación, sino una oportunidad de liderazgo.

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